Conferencia Episcopal

El cardenal Cañizares junto con el cardenal Osoro. AVAN.
El cardenal Cañizares junto con el cardenal Osoro. AVAN.

Conferencia Episcopal
Cañizares, vicepresidente de la CEE: los obispos escuchan a los católicos que quieren prelados que alcen la voz

El arzobispo de Valencia es, además, uno de los pocos que destina el 10% del presupuesto de su diócesis a los pobres

El arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, vuelve a ser vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española. Ocupó este mismo cargo en el trienio 2005 al 2008 junto a Ricardo Blázquez, cuando fue elegido por primera vez presidente de la CEE. Así, el arzobispo de Valladolid preside por tercera vez la cúpula de la Iglesia en España.

Una de las sorpresas de estas elecciones de cargos a la Conferencia Episcopal ha sido la elección de Cañizares como vicepresidente, sustituyendo al arzobispo de Madrid Carlos Osoro. El reciente cardenal es, sin embargo, miembro permanente del Comité Ejecutivo de la CEE, siempre y cuando no ocupe la presidencia o vicepresidencia del episcopado.  

¿Por qué ha sido elegido Cañizares vicepresidente de la CEE cuando ha recibido bastantes críticas de distintos sectores políticos y sociales?

“Su elección podría calificarse como sorpresa, pero también como un espaldarazo de los obispos a su valentía doctrinal y a sus iniciativas solidarias”, expresa Javier Arnal, delegado de El Confidencial Digital en la Comunidad Valenciana.

En plena sintonía con Francisco

Cañizares ha sufrido los ataques de diversos representantes políticos valencianos y españoles por el hecho de recordar la doctrina católica, en plena sintonía con el Papa Francisco, y de modo especial sobre la familia, la ideología de género, el imperio gay y los matrimonios homosexuales.

Por defender la libertad religiosa y la doctrina de la Iglesia, Cañizares fue denunciado por la ONG Red Española de Inmigración. La Audiencia Provincial de Valencia archivó estas denuncias y desestimó el recurso de apelación, alegando que las palabras del cardenal sobre los refugiados –“si es todo trigo limpio”-, el imperio gay y la ideología de género no fomentan el odio ni atentan contra ningún derecho, sino que están dentro del ejercicio de la libertad de expresión.

Los fieles, en diversas ocasiones, han expresado en Valencia su agradecimiento y apoyo ante la valentía del arzobispo, con prolongados aplausos en la catedral, como sucedió el pasado 15 de agosto, fiesta de la Asunción. “Los obispos también han votado a Cañizares porque notan que un amplio sector de católicos españoles desea que los pastores no callen ante las agresiones institucionales o legislativas contra tradiciones católicas o su doctrina, que no se silencien esas agresiones”, expresa Javier Arnal.

Críticas de los políticos

Frente a un laicismo que quiere acallara la voz de la Iglesia en cuestiones de actualidad, Cañizares ha sido firme y constante. Desde diversos partidos políticos se le ha atacado, pidiendo que “se jubile” (Joan Ribó, alcalde de Valencia), “que el Papa le llame a capítulo” (socialistas valencianos) y que “le cuadre” (Hipólito Suárez, senador del PP).

El Papa Francisco calificó la ideología de género como “terrible”. El cardenal Cañizares la calificó como “la ideología más insidiosa que ha habido en toda la historia de la humanidad”, al hablar de las leyes de transexualidad que se han aprobado en diversas comunidades autónomas y que se está tramitando en la Comunidad Valenciana, pidiendo expresamente a los diputados valencianos y autoridades políticas que “reflexionaran”.

En especial, Cañizares ha recalcado la doctrina de la Iglesia sobre la familia y la vida. En cierta ocasión, recordó que en España es donde “más se ha incrementado el número de abortos, las rupturas matrimoniales y las uniones de hecho”.

Iniciativas sociales

Pero Cañizares no solo se ha caracterizado por sus fuertes declaraciones contra la libertad religiosa, o la libertad a secas. Son muchas las iniciativas sociales de envergadura que ha emprendido su diócesis, en especial con motivo del Año de la Misericordia.

En concreto, en la Misa de clausura del Año de la Misericordia, Cañizares anunció cuatro iniciativas sociales en la diócesis de Valencia: destinar el 10% del presupuesto a los pobres más pobres, abrir dos albergues para jóvenes con problemas de drogadicción, poner en marcha una casa-hogar para padres ancianos con hijos discapacitado, además de que todos los colegios diocesanos – son 70 – abrirán en vacaciones para dar alimento a niños en edad escolar.

Ofrenda de Flores en desagravio

Uno de sus últimos actos ha sido la petición de que este año, la Ofrenda de Flores que se celebrará los próximos 17 y 18 de marzo a la Virgen, sea un “acto de amor y desagravio de los valencianos a la Mare de Déu”, tras las pintadas  ofensivas en los muros de la basílica el pasado domingo y el arrojo de pintura contra un mosaico, regalo de la Junta Central Fallera,  el pasado lunes.

“Una vez más tenemos que lamentar el ultraje cometido a la Santísima Virgen María, Mare de Déu dels Desamparats. Debemos pedir perdón por la ofensa a Santa María en los muros de la basílica en días pasados y pedirle a Ella que nos perdone, porque no saben lo que hacen”, expresó ayer el arzobispo de Valencia.

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